Primero hicimos la ruta andando desde Quintanilla a Pesquera, donde comimos.
Por la tarde visitamos Orbaneja, donde disfrutamos de sus diminutos puentes y de un río que se "prestaba" a jugar en él.
Después visitamos la colegiata de San Martín de Elines, ya en Cantabria, que su párroco Bertín nos explicó de forma muy amena.
Y tras la merienda volvimos a casa, con ganas de habernos quedado un poco más.